Apertura de registros
Levantamos tapas y vemos el nivel de lodo antes de conectar la cuba.

Un desatasco abre el paso; una limpieza quita lodos y grasas que lo volvían a cerrar. Trabajamos arquetas, patios e imbornales con succión y agua a presión.
Aquí no se trata de un tapón puntual que hay que romper ya. Se trata de vaciar el registro, despegar lo adherido a las paredes y dejar sección libre para que el siguiente chubasco o el siguiente servicio de cocina no lo ciegue.
Si el agua ya no pasa, empieza por el desatasco de desagües y arquetas. Si quieres visitas fijas en comunidad o local, encaja el mantenimiento de saneamiento. El vaso de la piscina tiene ficha propia: limpieza de piscinas.

El alcantarillado privado es la red que recoge las aguas del inmueble antes de llegar a la red pública: colectores enterrados, pozos de registro y arquetas de patio, garaje o parcela. Con los años acumula arena, lodo y grasa en el fondo, y el agua corre cada vez con menos sección hasta que un día no pasa.
En comunidades de vecinos limpiamos la red común entre arquetas y hasta la acometida, coordinando el acceso con el presidente o el administrador. En locales y cocinas, el tramo que más sufre es el que recibe grasas. En naves y polígonos, los colectores largos y las arquetas de patio que reciben barro de la calle. En todos los casos trabajamos con succión y agua a presión desde los registros existentes.
Una arqueta es el punto de encuentro de varios desagües, y por eso es donde se queda todo lo que no debería bajar: lodos que sedimentan en el fondo, grasas que flotan y se endurecen en las paredes, toallitas y, en patios con árboles, raíces que entran por las juntas.
La limpieza consiste en vaciar la arqueta, despegar lo adherido y lavar las tuberías que entran y salen, para que el agua no encuentre un escalón donde volver a frenarse. Al terminar revisamos el estado del registro: si la tapa, el fondo o una junta están dañados, te lo indicamos para que sepas qué conviene reparar. Si lo que hay es un tapón que ya no deja pasar el agua, el trabajo empieza por un desatasco de arquetas y desagües.
Los imbornales y rejillas de patios, garajes y accesos pasan meses sin trabajar y, cuando llega la primera tormenta, tienen que tragar toda el agua de golpe. Si están llenos de hojas, arena y barro, el agua se queda en la superficie y entra en sótanos, garajes o locales.
Antes de la temporada de lluvias conviene limpiarlos junto con la arqueta a la que vierten. Si el agua ya ha entrado, el trabajo es un achique por inundación, y después la limpieza de lo que se ha llenado de barro.
Una red que recibe grasa o arena todos los días vuelve a ensuciarse. En comunidades, restaurantes, garajes y naves, lo eficaz es fijar limpiezas cada cierto tiempo según el uso, en lugar de esperar al rebose. Con el mantenimiento de saneamiento anotamos las arquetas y los tramos conflictivos y programamos las visitas.
Si una arqueta o un colector se ensucia o se atasca una y otra vez poco después de limpiarlo, el origen suele estar dentro de la tubería: una junta desplazada, un tramo hundido, raíces o una contrapendiente. En la red entre arquetas y pozos lo vemos con la inspección de alcantarillado privado; en bajantes y ramales interiores, con la cámara de TV en tuberías interiores. Así sabes qué tramo falla antes de decidir nada más.
Succión de fangos y natas que reducen la sección de la tubería.
Agua a presión para despegar grasas y restos adheridos a las paredes.
Una arqueta limpia deja de fermentar y de devolver gases al interior.
Encaja con contratos anuales en comunidades y locales de uso intenso.
Imbornales que encharcan con la primera lluvia fuerte.
Grasas que se pegan en el primer codo y taponan el resto de la red.
Registros con toallitas, restos y arena que nadie ha vaciado en años.
Levantamos tapas y vemos el nivel de lodo antes de conectar la cuba.
Retiramos el contenido sólido y el agua residual acumulada.
Pasamos agua a presión y, si hace falta, cámara para confirmar el resultado.
Dejamos tapas asentadas y el entorno sin charcos ni restos.

No. El desatasco abre un tapón puntual. La limpieza retira el material que se ha ido depositando y que provoca el siguiente corte.
Sí. La limpieza de piscinas es un servicio aparte, centrado en vaso, skimmers y desagües.
Sí. Ofrecemos contratos anuales de mantenimiento para no esperar al aviso de rebose.
Sí, la red privada de la comunidad: arquetas, pozos de registro y colectores hasta la acometida. El acceso a patios, garajes o cuartos comunes se coordina con el presidente o el administrador.
Limpiamos la arqueta y revisamos su estado. Si la tapa, el fondo o alguna junta están dañados, te lo indicamos al terminar para que sepas qué hay que reparar.
Depende del uso. Una arqueta que recibe grasa de cocina o barro de un patio se llena antes que la de una vivienda. Si hay olores o el agua tarda en bajar, no esperes al rebose.
Dinos si es patio, garaje o cocina. Programamos la succión sin esperar al rebose.